¿¡Pero no ibamos a Cuenca!?... si, hombre, si, ja, ja, ja, pero el caso es que lo primero era casar a mi supercuñada y mi hermano en Miranda de Ebro y después del super-bodorrio tomar rumbo a donde dieran sol... y donde más soles dieron fue en Cuenca... pero claro para llegar hasta allí había un cacho largo de viaje y tuvimos que hacer noche en Soria para tomarnoslo con calma... y fue todo un acierto, porque descubrimos un precioso paseo a orillas del Duero que nos llevó desde el Monasterio de San Juan de Duero hasta la Ermita de San Saturio pasando por un espectacular parque infantil que hizo las delicias de Paula... y su papá, ja, ja, ja!!! ;)
"A la ribera del Duero
existe una ciudad..."
Mañana llegaremos a Cuenca... o no, je, je, je!!! ;)
¡Saludos Esgalleros! =D












